6.29.2018
In Memory of Vicky Hernandez: A Long Struggle for Justice

Nine years ago today, June 29, 2009, a 26-year-old Honduran transgender woman was killed for expressing her gender identity. Honduran security forces shot Vicky in the head during the night of June 28 - 29, 2009 during a curfew imposed soon after the coup d’etat. Nine years later, and despite evidence that Vicky was extrajudicially executed, Honduras has failed to investigate Vicky’s death and failed to prosecute those responsible.

In Honduras, those who identify as Lesbian, Gay, Bisexual, or Transgender (LGBT), have one of the highest risks dying in the world. There were 279 violent killings of LGBT individuals from 2009 to December 2017. Only 60 cases were prosecuted. Less than half the cases prosecuted ended in a conviction. The rest remain unpunished by the State and many violent killings remain uninvestigated. Ineffective investigations are common to all criminal proceedings in Honduras, but they are a persistent problem in cases related to violence against transgender people. In this context of systematic discrimination and violence against the LGBT community in Honduras, transgender women like Vicky are especially vulnerable as targets of both transphobia and misogyny. Despite the staggering number of transgender women killed in Honduras, impunity remains rampant. These crimes are never prosecuted as transphobic hate crimes, thus making transphobic violence invisible and denying transgender women their gender identity.

Is there hope in the fight against impunity for transgender women? Regional human rights mechanisms may be moving towards protections to prevent deaths like Vicky's and other transgender women across Latin American and the Caribbean. On November 24, 2017, the Inter-American Court of Human Rights adopted an Advisory Opinion on gender identity, equality, and non-discrimination for same-sex couples. In its Opinion, this regional human rights tribunal not only reaffirmed that gender identity and non-discrimination based on sexual orientation are protected by the American Convention on Human Rights, but expanded on key concepts and requirements for the States of the region to harmonize their domestic jurisdiction with the inter-American standards.

This explicit recognition by the Court of gender identity as a right protected under the American Convention is a positive sign. Robert F. Kennedy Human Rights and the Red Lésbica Cattrachas have filed Vicky’s case before the Inter-American Commission for Human Rights, asking the Commission to hold Honduras responsible for failing to prevent, investigate, and prosecute the extrajudicial execution of Vicky Hernández. A successful outcome of this case will help reinforce the message to Honduras and governments across the Americas that they are required to protect the human rights of transgender women, including the freedom to express their gender identity and their right to live lives free from violence.

Today we remember Vicky and the hundred of LGBT victims and their families that still wait for justice.

###

Nueve años atrás, un 29 de junio de 2009, una mujer transgénero hondureña de 26 años fue asesinada por expresar su identidad de género. Las fuerzas de seguridad hondureñas le dispararon a Vicky en la cabeza en la noche del 28 al 29 de junio de 2009 durante un toque de queda impuesto poco después del golpe de Estado. Nueve años después, y a pesar de las pruebas de que Vicky fue ejecutada extrajudicialmente, Honduras no ha investigado la muerte de Vicky y no ha procesado a los responsables.

En Honduras, cuando eres lesbiana, gay, bisexual o transgénero (LGBT), el riesgo de que mueras es uno de los más altos del mundo. Hubo 279 asesinatos violentos de personas LGBT entre 2009 y diciembre de 2017, de los cuales solo se procesaron 60 casos, y menos de la mitad -sólo 22- terminaron en una condena. El resto permanece impune por el Estado, y muchos siguen sin ser investigados. Las investigaciones ineficaces son comunes a todos los procesos penales en Honduras, pero se convierten en un problema particular en los casos relacionados con la violencia contra las personas transgénero. En este contexto de discriminación sistemática y violencia contra la comunidad LGBT en Honduras, las mujeres transgénero como Vicky son especialmente vulnerables como blanco tanto de la transfobia como de la misoginia. A pesar del alto número de homicidios de mujeres transgénero en Honduras, la impunidad sigue siendo desenfrenada, a menudo porque estos crímenes nunca son procesados como delitos de odio transfóbicos, haciendo invisible la violencia transfóbica y negando a las mujeres trans su identidad de género.

¿Hay esperanza para las mujeres transgénero en la lucha contra la impunidad? Los mecanismos regionales de derechos humanos están avanzando hacia protecciones para evitar muertes como las de Vicky y otras mujeres transgénero en América Latina y el Caribe. El 24 de noviembre de 2017, la Corte Interamericana de Derechos Humanos adoptó una Opinión Consultiva sobre identidad de género, igualdad y no discriminación para parejas del mismo sexo. En su Opinión, este tribunal regional de derechos humanos no solo reafirmó que la identidad de género y la no discriminación basadas en la orientación sexual están protegidas por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, sino que amplió los conceptos y requisitos clave para que los Estados de la región armonicen sus jurisdicción con los estándares interamericanos.

Este reconocimiento explícito de la identidad de género como un derecho protegido por la Convención Americana por parte de la Corte es un signo positivo. Robert F. Kennedy Human Rights y la Red Lésbica Cattrachas han presentado el caso de Vicky ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, solicitando a la Comisión que responsabilice a Honduras por no prevenir, investigar y procesar la ejecución extrajudicial de Vicky Hernández. Un resultado exitoso de este caso ayudará a reforzar el mensaje a Honduras y los gobiernos de las Américas de que deben proteger los derechos humanos de las mujeres transgénero, incluida la libertad de expresar su identidad de género y su derecho a vivir vidas libres de violencia.

Hoy recordamos a Vicky y al centenar de víctimas LGBT y sus familias que todavía esperan justicia.